Faltando dos días para el concierto de Comfama, una ley que redirige los presupuestos de cultura y educación para salud, se aplica sin excepciones y deja en el aire todas las presentaciones que faltan del año. Luego hay que cancelar el otro concierto en Artevivo, pues no es viable traer 4 personas desde Bogotá para una sola presentación.
Yo creo que nadie desde afuera se magina lo complicado que es todo esto, la cantidad de posibilidades de error, los cientos de NOes que hay que aguantar, los meses y a veces años, que hay que esperar... Es una mezcla de masoquismo y de una esperanza sin límites en que al final todos los puntos se van a unir, una certeza de que siguiendo el corazón no hay pierde, pero hay días grises y lluviosos que a veces nublan el panorama.